Los
estudiantes empiezan en un punto de inicio confortable,
con trabajo que pueden realizar fácilmente. Esto
les ayuda a dominar los conceptos básicos y obtener
la excelencia en cada paso sucesivo.
Cada tarea en Kumon es un desafío
un poco mayor que el anterior. La progresión
es tan gradual, que los estudiantes pueden adquirir
las habilidades necesarias para avanzar en forma
independiente.
El material
deberá ser resuelto de tal forma que se obtenga
una calificación perfecta dentro
de un período de tiempo determinado. Se califican
todos los trabajos y se registran los resultados para
determinar cuando el alumno tiene control total sobre
el material y está listo para seguir adelante.
Si bien los alumnos asisten a
los centros dos veces por semana, continúan
practicando los demás días en casa, hasta lograr el dominio
de cada tema.
Cada estudiante avanza
a un paso confortable, dirigido únicamente por
la habilidad y la iniciativa individual. La prioridad
del instructor Kumon es posibilitar que cada niño
se desempeñe y progrese de acuerdo a su propio
potencial.